Háblame que no te oiga. Quiéreme que yo no sepa. Cuídame que no lo vea.
No me mires, no me escuches, haz de cuenta que No existo…
Cúrame que no sane. Vierte en mí tu indiferencia.
Cálmame, que en mí se agite el deseo como fuego y me muera por besarte.
Llámame, no me respondas, sáciame que no me alcance. Déjame que yo me rinda, que te siga, que te ruegue, que después te dé la espalda…
No me mires, no me escuches, haz de cuenta que No existo…
Cúrame que no sane. Vierte en mí tu indiferencia.
Cálmame, que en mí se agite el deseo como fuego y me muera por besarte.
Llámame, no me respondas, sáciame que no me alcance. Déjame que yo me rinda, que te siga, que te ruegue, que después te dé la espalda…
Aparece, pero no te marches...

No hay comentarios:
Publicar un comentario